viernes, 23 de julio de 2010

CATEGORIA GRAMATICAL

Categoría gramatical (o parte de la oración o categoría morfosintáctica) es una antigua clasificación de las palabras según su tipo. En la gramática española el término es introducido por Antonio de Nebrija. Modernamente el término categoría gramatical se refiere a una variable lingüística que puede tomar diferentes valores que condicionan la forma morfológica concreta de una palabra mucho más general que el uso tradicional del término.
Las categorías gramaticales son clasificaciones de las palabras tanto por su significado como de acuerdo a su función dentro de una oración. La gramática tradicional distingue nueve categorías gramaticales


Categorías en la gramática tradicional

En gramática tradicional la clasificación según categorías es de tipo semántico y no-funcional. El concepto tal como se introdujo la gramática tradicional se considera superado y ha sido substituido por un análisis más moderno, no obstante su uso sigue siendo común en la gramática escolar y tradicional.

Las categorías que reconoce y la clasificación que propone la gramática tradicional son morfológicas y no deben confundirse con la función sintáctica que desempeña la palabra o grupo de palabras (locuciones).

La gramática tradicional distingue nueve partes de la oración (las ocho de Nebrija más el artículo):

  1. Determinante
  2. Sustantivo o nombre.
  3. Pronombre
  4. Verbo
  5. Adjetivo
  6. Adverbio
  7. Preposición
  8. Conjunción
  9. Interjección

Las cinco primeras (artículo, nombre, pronombre, verbo y adjetivo) son las llamadas partes variables de la oración, pues las palabras que pertenecen a estos tipos pueden variar en género y número, sin dejar de ser la misma palabra. Una excepción la constituye el verbo, que no varía en género, pero sí en número, persona, tiempo, modo, voz y aspecto.

Obviamente esta clasificación de la gramática tradicional no es aplicable a lenguas como el chino, el turco o muchas lenguas amerindias, bien por carecer de flexión o bien por carecer de preposiciones, o bien porque verbos y adjetivos forman una clase única.


Determinante


Un determinante es morfema que, siendo adyacente un sintagma nominal, forma con él un sintagma determinante cumpliendo la función de especializarlo o cuantificarlo. Existen fundamentalmente cuatro tipos:predeterminantes, actualizadores (artículo, posesivo, demostrativo, ...), cuantificadores e interrogativo-exclamativos.

Algunos determinantes pueden posponerse, pero entonces cabe llamarles más bien adjetivos determinativos: "El libro ese". Los determinantes se utilizan para señalar el objeto al que se refieren y delimitar su significado.

Los determinantes son unidades gramaticales que permiten o bien limitar el referente potencial de un sintagma nominal (SN), o bien cuantificar este SN.


Determinantes en español

En español, la clase de determinantes incluye el artículo, los demostrativos, los posesivos, los cuantificadores (numerales e indefinidos), así como una serie de elementos léxicos que indican identidad o cantidad:otro, diversos, incontables.

Su distribución es siempre prenominal, es decir, preceden de un nombre común, con el que concuerdan en género y número. Los determinantes y el orden de los mismos están restringidos de forma que no puede decirse: *ese su libro, *todas tres personas; al no poder combinarse demostrativos y cardinales o todo y demostrativos, solo pueden hacerlo en un orden determinado: estos tres libros, todos estos años.

Los determinantes pueden ser: artículos, demostrativos, posesivos, numerales, interrogativos y exclamativos.

Tipos de determinantes en español

En español la clase de determinantes incluye a toda palabra variable según género y/o número que acompaña y presenta al sustantivo. Concuerda con él en género y número. Considerando el artículo dentro de una categoría más general, la de los determinantes, pueden dividirse estos en tres tipos, actualizadores, cuantificadores e interrogativos.

  • Los actualizadores presentan al sustantivo núcleo del sintagma nominal y lo ubican en el espacio y en el tiempo. Los cuantificadores, por el contrario, miden al sustantivo núcleo del sintagma nominal. Losinterrogativos preguntan por el núcleo del sintagma nominal. Los actualizadores son cuatro:
    • el predeterminante todo-a-s, que puede preceder a los demás determinantes y delimita la integridad del sustantivo núcleo del sintagma nominal;
    • el artículo, que presenta al sustantivo en un espacio y un tiempo concreto (el, la, lo, los, las);
    • el posesivo, que señala la pertenencia del sustantivo a un elemento de la situación o contexto (mi, tu, su, nuestro, vuestro y sus femeninos y plurales), así como cuyo-a-s, que también funciona comopronombre relativo, y
    • el demostrativo, que sitúa al sustantivo en un lugar más o menos próximo o lejano (este, ese, aquel y sus femeninos y plurales)-
  • Los cuantificadores se agrupan en dos grandes clases:
    • los numerales, que miden de forma precisa el sustantivo núcleo del sintagma nominal. Los numerales pueden ser:
      • cardinales (correspondientes a la serie de los números reales: un, dos, tres, cuatro...
      • ordinales (que señalan precedencia o seguimiento en una lista: primer, segundo, tercer, cuarto...);
      • multiplicativos (que multiplican el número del núcleo del sintagma nominal: doble, triple, cuádruple, quíntuple, sextuple, septuple, óctuple, nónuple, décuple, undécuple, dodécuple...),
      • divisores o partitivos, que dividen el núcleo del sintagma nominal (medio).
      • distributivos, que reparten el núcleo del sintagma nominal (ambos, sendos)
    • Los extensivos o indefinidos, que lo miden o evalúan de forma imprecisa. Los extensivos cuantifican de forma imprecisa el núcleo del sintagma nominal: algún, cierto, otro, mucho, poco, bastante, etc.
  • Los interrogativos preguntan por el núcleo del sintagma nominal: qué, cuál libro

Predeterminante

Predeterminante es aquella clase de palabra que puede situarse delante de los demás determinantes (en castellano, solamente la palabra todo, como en "todo el libro").

Actualizadores

Actualizador es aquel tipo de determinante que sitúa al núcleo del sintagma nominal en el espacio y en el tiempo con mayor o menor precisión, transformándolo de desconocido en conocido o prestándole concreción. Existen tres subtipos: los artículos, los demostrativos y los posesivos.

Artículos

Son determinantes que acompañan al nombre para indicarnos si se trata de un ser conocido o desconocido. Son determinados (el, la, los, las) e indeterminados (un, una, unos, unas).

Los artículos, antaño denominados artículos determinados, presentan el núcleo del sintagma nominal, esto es, lo transforman de desconocido en conocido situándolo en el lugar y el tiempo de la enunciación, o sacándolos del pensamiento abstracto para situarlos en la situación ilocutiva. En castellano son los artículos masculinos el y l de las formas de artículo contracto con preposición al y del en singular y los en plural; los femeninos la y el (ante vocal a acentuada, aunque podían ser a y e átonas en la lengua del Cantar de Mio Cid) en singular y las en plural, y los neutros singulares lo y el, que se usan para sustantivar adjetivos (metábasis de sustantivación).

Demostrativos

Acompañan al nombre para indicar su proximidad o lejanía con relación a la persona que habla. Cerca de la persona que habla: este, esta, estos, estas. Cerca de la persona con quien se habla: ese, esa, esos, esas. Lejos de los dos interlocutores: aquel, aquella, aquellos, aquellas.

Los demostrativos son el tipo de actualizadores que sitúan en el espacio y en el tiempo de forma más precisa que el artículo los núcleos de sintagma nominal. En castellano son este, esta; ese, esa; aquel,aquella y sus respectivos plurales. Este esta sitúa en el espacio y el tiempo más próximo al hablante; ese esa en el espacio y tiempo más próximo al oyente, y aquel aquella en el espacio y el tiempo más alejando tanto como para oyente como para el hablante. Por eso no podemos decir "este día de ayer" o "aquel día de hoy" ni "aquella tiza que tengo en la mano ahora mismo", por ejemplo.

Posesivos

Acompañan al nombre indicando posesión o pertenencia. Pueden referirse a un solo poseedor (una persona) o a varios poseedores (varias personas).

Los posesivos son el tipo de actualizadores que sitúan el núcleo del sintagma nominal como perteneciente a un posesor (mi, tu, su, mis, tus, sus) o varios posesores (nuestro-a, vuestro-a, su y sus respectivos plurales). También puede incluirse en esta categoría el pronombre relativo cuyo-a-s, una de cuyas múltiples funciones es la de determinante del sustantivo al cual precede y con el cual concuerda en género y número.

Los posesivos también se usan en la comunicación escrita y en la comunicación oral solo si se usan según los determinantes.

Cuantificadores

Los cuantificadores son aquellos determinantes que miden el núcleo del sintagma nominal. Son de dos tipos: los que miden de forma precisa o numerales, y los que miden de forma imprecisa o cuantificadoresextensivos, también llamados indefinidos.

Numerales

Acompañan al nombre e indican número u orden. Pueden ser cardinales (dos, ocho...) u ordinales (segundo, octavo)

Los numerales pueden ser cardinales si corresponden a la serie de los números naturales (un, dos, tres, cuatro, cinco...); ordinales si indican jerarquía, esto es, prelación o posteridad respecto a los demás de su serie (primero, segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto etc.); multiplicadores si multiplican el núcleo del sintagma nominal (doble, triple, cuádruple, quíntuple, séptuple, óctuple, nónuple, décuple, undécuple,dodécuple...); divisores, si dividen el núcleo del sintagma nominal (en el caso del castellano, sólo existe medio; para los demás se recurre a construcciones analíticas partitivas o al sufijo --avo) distributivos si reparten el núcleo del sintagma nominal (cada, sendos, ambos).

Intensivos

Los intensivos indican cantidad o identidad imprecisa: bastante, mucho, poco, algún, ningún, cierto, etc.

Ej: muchas cartas, pocos libros, más papel

Extensivos o indefinidos

En el caso de los sintagmas adjetivos, algunos adverbios pueden funcionar en cierta forma como determinantes para expresar la intensidad de la cualidad del núcleo adjetivo, como si fuesen morfemas de grado superlativo o comparativo; son las formas "más", "menos" y "tan". Cuando se relaciona la cantidad con la de otro término, funcionan como la primera parte (en la proposición principal) del nexo discontinuo que construye una proposición subordinada adverbial comparativa o consecutiva. El segundo término de la correlación es el adverbio como o la conjunción que

Un determinante es cualquier palabra o morfema que se adjunta a un sintagma nominal formando un sintagma determinante situándose junto a él para especificarlo. Existen fundamentalmente cuatro tipos: predeterminantes, actualizadores, cuantificadores e interrogativo-exclamativos.

Interrogativo-exclamativos

Son aquellos que acompañan al nombre en oraciones interrogativas o exclamativas. Son determinantes interrogativos y exclamativos: Qué, Cuántos, Cuál, Cuáles.

Los determinantes interrogativo-exclamativo son aquellos que preguntan por el núcleo del sintagma nominal o expresan admiración por el mismo: ¡Qué libro! ¿Qué libro?. Son qué, cuál-es, cuánto-a-s.

Clasificadores

Los clasificadores son un tipo de modificador nominal, usualmente obligatorio, que acompaña a un nombre y especifica la clase semántica a que pertence un determinado nombre común. Algunos autores han pretendido incluir a los clasificadores dentro de la clase de los determinantes, sin que exista un acuerdo completo sobre la cuestión



Sustantivo


Los sustantivos son palabras cuyos referentes son entidades fijas no-contextual, no estados de hechos o relaciones gramaticales. Los pronombres personales en cada contexto tienen un referente pero este cambia de contexto a contexto ("yo" no tiene referente fijo sino que depende de quien habla), por su parte los verbos designan estados de hechos, procesos o relaciones entre entidades, mientras que las preposiciones generalmente indican relaciones abstractas.

En español, al igual que en las demás lenguas romances, los sustantivos son variables en género y número, aunque en otras lenguas como el chino los sustantivos son invariantes. La mayoría de las lenguas conocidas distinguen sistemáticamente entre sustantivos y verbos, teniendo propiedades formales diferentes. Sin embargo, esta distinción tampoco es universal, ya que algunas lenguas como el náhuatl o lenguas salish como el lummi o el kalispel no parecen distinguir consistentemente entre ambas categorías y las formas que funcionan como sustantivo también aceptan flexión verbal.


Clasificación de los sustantivos

Clasificación por género

Aproximadamente un 20% de las lenguas del mundo tiene la distinción de género en el sustantivo, lo cual significa que los sustativos en clases nominales o géneros (que pueden ser clases formales o clases semánticamente motivadas). En las lenguas indoeuropeas existen generalmente 2 o 3 géneros gramaticales estrictos (masculino, femenino y a veces también neutro), en las lenguas semíticas lo común es distinguir entre 2 géneros (masculino / femenino). Paralelamente algunas lenguas como el inglés además de género, reflejado sólo en la substitución pronominal, los sustantivos pueden clasificarse en contables e incontables. Otras lenguas distinguen un gran número de géneros o clases nominales como las lenguas bantúes, y en el otro extremo el chino o las lenguas urálicas y altaicas no distinguen género.

Según el género, en castellano, los sustantivos se clasifican en:

  1. Sustantivos masculinos: El género masculino de un nombre frecuentemente está marcado por el morfema de género –o al final de la forma de singular (libro, niño, sombrero), aunque algunas excepciones ya que palabras que acaban en –o son femeninas como la foto(grafía), la mano, la moto(cicleta). También existen nombres masculinos acabados en consonante alveolar (árbol, ataúd, alias, armazón, ...). La mejor prueba para determinar el género de cualquier substantivo es comprobar si la palabra requiere un artículo masculino (el, un, etc.). Por lo demás, los días de la semana, los meses del año, los puntos cardinales y los números son masculinos.
  2. Sustantivos femeninos: El género femenino de un sustantivo se determina añadiendo el morfema de género –a (niña, vaca, mesa, ventana, ...). Anteponiendo un artículo femenino (la, una, etc.) a una palabra y viendo si es gramaticalmente aceptable la expresión se conoce el género. Las letras del alfabeto son femeninas. Existen unas pocas palabras acabadas en -a que son masculinas el día, el mapa,el clima, el cometa, el planeta. Y las palabras en -ista pueden ser masculinas o femeninas según el contexto.
  3. Sustantivos neutros: Los conceptos abstractos son de género neutro. Ejemplos: lo bueno, lo malo, lo importante, lo contrario. En español generalmente esta categoría sólo está formada por adjetivos sustantivizados en singular.

Genero y sexo

Es importante recordar la diferencia entre el género gramatical y el sexo (género semántico): el género es un rasgo gramatical de la palabra y el sexo (género semántico) es un rasgo biológico de los seres vivos a los que hace referencia algunos sustantivos. Normalmente el genero gramatical concuerda con el genero semántico cuando se habla de los seres vivos, pero no cuando se trata de objetos inanimados o abstractos. Ejemplo: soltero es un sustantivo de género gramatical masculino, que además, hace referencia a un ser vivo de sexo masculino (género semántico masculino); luz es un sustantivo de género gramatical femenino, el cual por ser inanimado (sucede lo mismo con los seres, objetos y conceptos abstractos) carece de sexo (género semántico nulo).

Cuando el género gramatical del sustantivo sirve para diferenciar el sexo (género semántico) se manifiesta:

  1. Con la terminacion -o, -e o consonante para el masculino y -a, -esa, -ina, -isa, -itriz para el femenino
  2. Heterónimo: Cuando se usan palabras diferentes. Ejemplo: caballo/yegua.
  3. Cuando se cambia el género gramatical del determinante y se mantiene el del sustantivo. Ejemplo: el joven/la joven. Estos sustantivos son denominados comunes en cuanto al género gramatical.
  4. Epiceno: Algunos sustantivos que se refieren a animales pero que mantienen la misma forma para el masculino y el femenino, se les añaden las palabras sustantivos para diferenciar el sexo (género semántico).

Cuando el género gramatical del sustantivo no sirve para diferenciar el sexo (género semántico) se manifiesta:

  1. Con las terminaciones -o para el masculino y la -a para el femenino, determinan diferencia de tamaño, forma o diferenciación árbol-fruta. Ejemplo: huerto/huerta (tamaño), jarra/jarro (forma), naranja/naranjo (árbol-fruta).
  2. Homónimo: Cambiando el género gramatical del determinativo que lo acompaña, varia el significado del sustantivo. Ejemplo: el capital/la capital.
  3. Algunos sustantivos aceptan los dos géneros gramaticales en sus determinativos, sin que se altere su significado. Son los llamado sustantivos ambiguos en cuanto al género gramatical. Ejemplo: el águila/la águila, azúcar blanquilla/azúcar blanquillo.

Clasificación según el tipo de referente

Los sustantivos sirven para designar y como tales tienen algún tipo de referente:

  • Nombres propios: María, Felipe, Ana, Juan. Tiene referencia única y carecen de significado lingüístico.
  • Sustantivo comunes concretos: casa, flor, camión, estrella. En general, su referencia es un conjunto o clase de objetos, animales o personas directamente tangibles.
  • Sustantivos comunes abstractos: esperanza, fe, amor, solidaridad. Designan propiedades, abstracciones o ideas. Estas palabras generalmente no tienen plural, y cuando pluralizan tienen un matiz de significado ligeramente distinto, más concreto.

Clasificación por número

Artículo principal: Número gramatical

Según el número, en castellano, los sustantivos se clasifican en:

  1. Sustantivos singulares: si el número de objetos a los que hace referencia el nombre es único. En singular, los sustantivos no tienen ningún morfema de número.
  2. Sustantivos plurales: si el número de objetos a los que hace referencia el nombre son varios o más de uno.
  3. Sustantivos colectivos: se trata de formas de singular, que morfosintácticamente son como cualquier otra forma de singular, pero que tienen como referencia un grupo concreto de entidades: la armada, la manada, una banda, ... .

Otras formas de clasificación

Según la semántica, los sustantivos se clasifican en:

  1. Sustantivos concretos: representan conceptos independientes. Son nombres de cosas que pueden percibirse con los sentidos del cuerpo o que imaginamos como realidad, por ejemplo esa mesa, ese niño
  2. Sustantivos abstractos: representan conceptos dependientes (inmateriales) y designan por tanto entidades que no se perciben con los sentidos del cuerpo, sino con la mente, como por ejemplo nación, amor, odio, bondad.

Los sustantivos abstractos los podemos clasificar en:

    1. Abstractos de fenómeno: Están relacionados con sustantivos que designan acciones, estados o sus efectos, por ejemplo lectura, caminata.
    2. Abstractos de cualidad: Están relacionados con adjetivos y designan cualidades o propiedades de los objetos o de los seres, por ejemplo belleza, maldad.
    3. Abstractos de números o cuantitativos: Cuantifican tanto de forma precisa como de forma imprecisa, por ejemplo cantidad, montón.

Según la unicidad de la referencia, los sustantivos se clasifican en:

  1. Sustantivos comunes: permiten nombrar a todas las personas, animales o cosas de la misma clase o especie, sin particularizar su significado como hombre, caballo, casa. Agrupan los objetos que denominan por sus características, sin expresar rasgos distintivos. Por eso, se consideran sustantivos genéricos.
  2. Sustantivos propios: distinguen o particularizan a cada individuo de los demás de una misma clase, especie o género. Se aplican a un solo ser, persona, animal o cosa. Por eso, se consideran sustantivos individuales. Los nombres de las personas y de los países son nombres propios. Los sustantivos propios se escriben SIEMPRE con letra inicial mayúscula.

Según el tipo de referencia, los sustantivos se clasifican en:

  1. Sustantivos individuales: son sustantivos que en su forma singular, nombran a un solo ser como pluma, árbol, rosa. Designan a un único ser, pero admiten el morfema del plural para designar a más de uno.
  2. Sustantivos colectivos: son sustantivos que poseyendo una estructura de singular, nombran a un conjunto de número indeterminado de seres o cosas como plumaje, bosque, muchedumbre, coro. Tienen inherente la idea de pluralidad sin necesitar un morfema que lo exprese, pero no en el sentido de uno más uno, sino en cuanto a conjunto colectivo formado por varias unidades de la misma cosa designada.

Según la composición del sustantivo, los nombres se clasifican en:

  1. Sustantivos simples: son los sustantivos que están formados por una sola palabra, como por ejemplo: lata, obra
  2. Sustantivos compuestos: son sustantivos que están formados por dos palabras simples, como por ejemplo abrelata, pararrayos, cascanueces, aguardiente.

3.Sustantivos Parasintéticos: son aquellos que son compuestos y derivados a la vez; por ejemplo: anteojitos, corito.

Según la complejidad morfológica o el origen de los sustantivos, los nombres se clasifican en:

  1. Sustantivos primitivos: las palabras primitivas son las que sirven de cabeza de serie a una familia, funcionando como raíz de las palabras derivadas de ellos. Los sustantivos primitivos sólo están formados por un lexema básico y optativamente por morfemas de género y número. Por ejemplo pan.
  2. Sustantivos derivados: las palabras derivadas nacen de las primitivas, cuando se les agrega sufijos o prefijos, como por ejemplo panadería, panadero, inmortal , mortal.
  3. Sustantivos aumentativos: son los sustantivos que designan a personas, animales, cosas o fenómenos de gran tamaño o alto grado de intensidad, como por ejemplo niñote, perrazo, arbolote, ruidazo.
  4. Sustantivos diminutivos: son los sustantivos que designan a personas, cosas, animales y fenómenos que se caracterizan por su pequeñez, poquedad o menor grado de intensidad, como por ejemplo gatito, manzanita, mesita, viejecita.
  5. Sustantivos despectivos: son los sustantivos que designan a personas, animales, cosas y fenómenos que son tratados con desprecio o desdén, o vistos como inferiores, como por ejemplo jovenzuelos, mosquillo, plantucha, libraco.
  6. Sustantivos gentilicios: son los sustantivos que se derivan del lugar de nacimiento (país, región o estado) de personas, animales o cosas, como por ejemplo, español, colombiano, chileno, sueco.
  7. Sustantivos patronímicos: son los sustantivos que se derivan de algún nombre propio. Por ejemplo los apellidos de origen español se formaron originariamente a partir del nombre de pila. Normalmente acaban en -ez. Se da el nombre de patronímicos a todos los apellidos. Por ejemplo de Gonzalo – González, de Fernando – Fernández, de Ramiro - Ramírez, de Pedro - Pérez.
  8. Sustantivos hipocorísticos: son los sustantivos propios que hacen una abreviación o modificación familiar del antropónimo. Por ejemplo, de Francisco, Pancho, de José, Pepe, de Jesús, "Cucho", de María Dolores, "Lola".

Según la contabilidad de los nombres:

  1. Sustantivos contables: señalan entes que se pueden contar, por ejemplo cinco niños, tres rocas, trece euros. Los sustantivos contables se combinan con cuantificadores plurales sin alterarse semánticamente.
  2. Sustantivos no contables: señalan realidades que no se pueden contar salvo al referirse a clases o variedades distintas, por ejemplo leche, humor, aire, humo, basura.
Los sustantivos incontables solamente pueden combinarse con cuantificadores en singular sin modificar su significado. Sólo admiten numerales cardinales o cuantificadores plurales cuando indican una clase o modalidad. Por ejemplo: "Tres vasos de leche", "Muchos vasos de leche", "Mucha leche", "Los humos emitidos por los ácidos suelen ser nocivos", "Mucho aire". Ellos se clasifican por mitades de acuerdo con el pronombre personal.


Pronombre


Los pronombres son palabras o morfemas cuyo referente no es fijo sino que se determina en relación a otras que normalmente ya se han nombrado. Pragmáticamente se refieren con frecuencia a personas o cosas reales extralingüísticas más que a sustantivos del contexto. A esta propiedad de referirse a otros elementos tanto lingüísticos como extralingüísticos se la denomina deíxis; por ejemplo: Pedro no es tan listo como él pensaba'; ellos comen mucho.

Todas las lenguas humanas tienen pronombres, además todas ellas tienen pronombres personales y posesivos que obligatoriamente expresan persona. También es frecuente entre las lenguas del mundo que los pronombres expresen número e incluso género. En las lenguas flexivas generalmente expresan también caso. De hecho es habitual en las lenguas del mundo que en el pronombre se expresen más categoría gramaticales que las que se expresan en el verbo o el nombre. Por ejemplo, en inglés los pronombres personales admiten género pero no los nombres. En español admiten caso morfológico, a diferencia de los nombres. En chino mandarín expresan número pero en el nombre esa categoría usualmente no se expresa.


El pronombre en la teoría gramatical

Técnicamente, un pronombre o ,elemento pronominal, al igual que un elemento anafórico, es una palabra cuyo referente depende del contexto lingüístico, al carecer de significado léxico. La diferencia entre las anáforas y los pronombres es que las primeras requieren un antecedente en su dominio sintáctico local, que lo «rija» propiamente de acuerdo con la teoría de rección y ligamiento dentro del marco generativista. Los pronombres por el contrario no requieren la presencia de un antecedente sintáctico, aunque generalmente sí de un antecedente discursivo.

La gramática tradicional caracterizó imperfectamente el pronombre como una «palabra que sustituye al nombre», aunque en el análisis moderno este análisis no es correcto. El punto de vista moderno considera que los pronombres son el núcleo sintáctico de un sintagma determinante, mientras que un nombre es el núcleo de un sintagma nominal. Los pronombres son una categoría universal y todas las lenguas poseen algún tipo de pronombres, como los personales/posesivos y los deícticos. En los pronombres posesivos, y generalmente también en los personales, todas las lenguas distinguen al menos tres formas o personas: primera persona (exclusiva) [+hablante][-oyente], segunda persona [-hablante][+oyente] y tercera persona [-hablante][-oyente]. Algunas lenguas distinguen además otras personas correspondientes a [+hablante][+oyente] (1ª persona inclusiva) y también varias terceras personas obviativas.

Finalmente, desde el punto de vista de las categorías gramaticales es frecuente que los pronombres expresen como mínimo tantas categorías como los sustantivos, frecuentemente más. Por ejemplo en ingléssólo los pronombres expresan género gramatical, que está ausente en los nombres. En chino mandarín los pronombres presonales frecuentemente expresan número gramatical, que generalmente no es expresado en el nombre.

Pronombres y determinantes

Los pronombres y los determinantes están estrechamente relacionados y tienen propiedades de distribución en la oración curiosas. De hecho se piensa que todos los pronombres pueden considerarse como un determinante que no acompaña a un nombre.1 De ahí que se haya propuesto que el núcleo sintáctico de un sintagma con determinante no sea el nombre sino el determinante, ya que esta parece la parte obligatoria de los sintagmas siendo el nombre el complemento de dicho núcleo. Esta es una de las razones básicas por lo cual se propuso el sintagma determinante como constituyente diferente del sintagma nominal. La siguiente tabla muestra algunas de las relaciones existentes entre pronombres y determinantes:

Función
pronominal
Función
determinante
Personal (1ª/2ª)yoyo desayuno
Personal (3ª) / Artículoagárralaagarra la silla
PosesivoÉste es míoÉste es mi lápiz
DemostrativoQuiero ésteQuiero este lápiz
Indefinido¿Has visto alguno?¿Has visto algún pez?
Interrogativo¿Quién fue?¿Qué persona?

Pronombres y anáforas

Artículo principal: Anáfora (gramática)

Tanto las anáforas como los pronombres son elementos cuyo referente no es fijo sino que depende del contexto lingüístico. La diferencia sintáctica entre ellos es que las anáforas requieren un antecedente en su dominio local, mientras que los pronombres no tienen antecedente en su dominio local (aunque pueden tener antecedente discursivo).

El ejemplo más claro de anáforas son los reflexivos, indebidamente llamados «pronombres» reflexivos. Estos reflexivos requieren estar regidos por su antecedente de acuerdo con los principios de rección y ligamiento.

Pronombres en las lenguas del mundo

Los pronombres personales son los pronombres que expresan la categoría de persona gramatical. Los sistemas más comunes de pronombres personales distinguen tres personas, que la gramática tradicionalllama primera persona, segunda persona y tercera persona. Estas tres formas se analizan usualmente con respecto a la referencia posible como:

  • [+hablante] (1ª persona)
  • [+oyente] (2ª persona)
  • [-hablante][-oyente] (3ª persona).

En algunas lenguas, como por ejemplo las lenguas algonquinas pueden existir 4ª persona (que realmente son formas adicionales para 3ªs personas obviativas).

Algunas lenguas además distinguen en el plural (y a veces el dual) entre 1ª persona no-singular inclusiva ([+hablante][+oyente]) y 1ª persona no-singular exclusiva ([+hablante][-oyente]). Esta distinción inclusivo/exclusivo en la primera persona a veces se llama inclusividad, alrededor de un tercio de las lenguas del mundo tienen clusividad.

En cuanto al número, la inmensa mayoría de lenguas del mundo distinguen en los pronombres personales formas de plural y formas de singular, aunque en algunos casos los pronombres son invariantes respecto al número. Menos frecuente es que también existan formas diferentes que expresan número dual, que podría estar presente en alrededor de una quinta parte de las lenguas del mundo. Las distinciones de número a veces no alcanzan a todas las personas. Si una lengua no distingue algunas formas de número en alguna persona, es más probable que sea la tercera.

El género gramatical es otra categoría que frecuentemente interviene en los pronombres personales. Alrededor de una quinta parte de las lenguas del mundo expresan género en alguna de las personas. Las distinciones de género de todas maneras son más frecuentes en las terceras y segundas personas que no en la primera.

El pronombre en español

Artículo principal: Pronombres en español

En español los pronombres personales expresan obligatoriamente persona, género, número y caso. Los pronombres posesivos expresan lo anterior excepto el caso, y el resto de pronombres generalmente sólo expresan género y número. Los pronombres del español pueden ser clasificados en:



Verbo


El verbo es la parte de la oración o categoría léxica que expresa existencia, acción, condición o estado del sujeto. La gramática tradicional ha considerado que el verbo es el núcleo del predicado de la oración, aunque según el enfoque generativista serían las inflexiones verbales de tiempo las que constituyen un auténtico núcleo sintáctico de la oración o sintagma de tiempo.

El verbo en las lenguas del mundo

En gramática tradicional se concibe el verbo como la palabra principal del predicado. Como designar y predicar son funciones básicas de toda lengua humana, todas las lenguas poseen verbos. Típicamente muchas lenguas diferencian entre dos grandes clases de categorías léxicas: en la primera estarían básicamente los nombres y en la segunda los verbos, aunque en algunas pocas lenguas estas clases no son disjuntas. Los adjetivos en algunas lenguas son tratados de manera similar a los nombres y en otras de manera más similar a verbos estativos. La predicación verbal típicamente incluye un conjunto de categorías primarias como la persona gramatical, el tiempo gramatical, el aspecto gramatical, y en muchas lenguas también categorías secundarias como género y número, aunque alguna de estas categorías puede faltar en una lengua concreta. Por ejemplo en las lenguas indoeuropeas, a diferencia de lo que pasa en lenguas semíticas, el verbo no incluye distinciones de género.


Clases de Verbos

Verbos transitivos e intransitivos

Artículo principal: Transitividad (gramática)

Desde el punto de vista sintáctico un verbo transtitivo requiere dos participantes (un participante de tipo Agentivo un participante de tipo Objeto). Por el contrario los verbos intransitivos requieren un único participante. En las lenguas nominativo-acusativas el segundo participante requerido sintácticamente es un complemento directo (CD) mientras que las lenguas ergativas sería un complemento ergativo. Una misma raíz verbal puede ser en algunas oraciones intransitiva y en otras oraciones transitiva; ejemplos en español:

Estoy comiendo (intransitivo)
Estoy comiendo nueces (transitivo)

Los verbos transitivos son aquellos que exigen la presencia de un objeto directo (también llamado "complemento directo") para tener un significado completo; esto es, que se refieren a acciones que transitandesde el actor al objeto (véase transitividad). Un ejemplo de esta categoría en español es:

He conseguido dos entradas para la ópera.

Aquí, el grupo compuesto por "dos entradas para la ópera" representa el objeto directo. La construcción "He conseguido..." no tiene sentido por sí misma, y requiere que se aporte información sobre lo que se consigue. Por regla general, los verbos transitivos son de la forma "alguien hace algo a algo". Los verbos intransitivos no admiten o no van acompañados de CD, no requieren de la presencia de un objeto directo que determine al verbo. Un ejemplo en español es el verbo delinquir, por ejemplo, en la oración:

Jaime delinque.

Se trata de un verbo intransitivo, ya que no requiere especificar un objeto directo, por lo tanto, el concepto de "delinquir algo" no tiene sentido en español.

En el uso lingüístico los verbos no son en sí mismos transitivos o intransitivos, sino que se denominan así según su uso. Es posible tanto usar verbos intransitivos como transitivos, por ejemplo en:

Marisol canta una ópera.

como expresar verbos transitivos sin la presencia de un objeto directo, por ejemplo en:

Déjaselo al técnico, que él seguro [que] entiende.

Son pocos los verbos intransitivos en el castellano al compararlo con idiomas con fuerte división entre verbos transitivos e intransitivos. En general, el castellano dispone de la forma autorreflexiva se para denotar intransitividad, como por ejemplo, "se rompió", "se caerá", etc.

Verbos regulares e irregulares

En las lenguas flexivas puede distinguirse entre verbos regulares e irregulares (en las lenguas aglutinantes y las lenguas aislantes, todos los verbos son regulares, salvo por cambios fonéticos triviales en las primeras). Los verbos irregulares son aquellos que poseen conjugaciones particulares para los llamados "tiempos verbales primitivos" [cita requerida] o simplemente "tiempos primitivos" que en español son elpresente del modo indicativo ("Yo quepo"), el pretérito perfecto simple del indicativo ("Yo cupe") y el futuro simple del mismo modo ("Yo cabré").

Como en el ejemplo recién dado, en español es posible determinar si un verbo es o no irregular conjugándolo en esos tres tiempos y viendo si se atiene a las reglas de conjugación a las que se adaptan los demás verbos.

Verbos irregulares en español

En español, la irregularidad de un verbo simple cualquiera generalmente se mantienen en la conjugación de los verbos que de él se deriven, aunque hay excepciones. Ejemplos:

  • Hacer: deshacer, satisfacer, rehacer, etc.
  • Poner: componer, descomponer, yuxtaponer, etc.

Entre las excepciones, la más común es la que se aprecia en los derivados del verbo "decir" ("maldecir" y "bendecir"), que en el futuro del modo indicativo no se conjugan como "maldiré" y "bendiré" (que es lo que se supondría según la regla) sino "maldeciré" y "bendeciré".

Los verbos regulares son, por el contrario, aquellos que se atienen estrechamente a los paradigmas o modelos de conjugación más usados en la lengua. En español hay tres de esos paradigmas: la primera conjugación, cuyos infinitivos terminan en -ar; la segunda, en la que terminan en -er y la tercera, en la que terminan en -ir. Dentro de la conjugación regular puede considerarse también una conjugación extendida por medio de perífrasis verbales que señalan distintos tipos de aspecto y modo verbal.


Tipos de Adjetivo

Los adjetivos adjuntos

Se distingue entre: Adjetivos adjuntos cuando van unidos asindéticamente al nombre: noche oscura u oscura noche. Adjetivos atributivos, ligados al nombre mediante un verbo copulativo (ser o estar): la noche era oscura. Adjetivos en función de complemento predicativo cuando entre el adjetivo y el sustantivo hay un verbo no copulativo (aquí entra parecer, pues no es un verbo copulativo puro): La casa parece verde, el niño llegó feliz. Y adjetivos en función de aposición, cuando va unido al sustantivo con un elemento suprasegmental: la casa, verde. Adjetivos en función de complemento predicativo cuando entre el adjetivo y el sustantivo y un verbo copulativo

Adjetivo explicativo

El adjetivo explicativo expresa una cualidad abstracta o concreta que el sustantivo ya informa, subrayando dicha cualidad; por ejemplo: "Dulce azúcar", "manso cordero", "fiero león", "Cielo azul". Aparte de ello, este adjetivo siempre se encuentra anterior al sustantivo

Adjetivo especificativo

El adjetivo especificativo es el que expresa una cualidad necesaria del nombre que lo diferencia de los demás.

Adjetivo calificativo

También pueden distinguirse los adjetivos calificativos, que se limitan a señalar una cualidad. El adjetivo calificativo es el que determina, expresa cualidades o características del sustantivo.Ejm : hombre alto, perro hermoso,etc...

Adjetivo determinante

La gramática tradicional considera a los determinantes, que en español preceden siempre al nombre al que determinan, como adjetivos determinativos. Actualmente existe cierta base empírica para considerar que en un sintagma en el que existe un nombre determinado por un determinado, es éste último el núcleo de un hipotético sintagma determinante.

De acuerdo con este enfoque los determinantes actualizan, presentan, cuantifican (miden) o preguntan por el sustantivo núcleo del sintagma nominal, generalmente, aunque no siempre, situándose en posición anterior a éstos. Existen tres clases de determinantes, los actualizadores, los cuantificadores y la de los interrogativos.Contiene indefinido, numeral, demostrativo y posesivo. Sin embargo, las propiedades de substitución del sintagma por un pronombre dependen más del tipo de determinante que del nombre. Por eso se considera que el núcleo es el determinante ya que es quien fija los rasgos en relación con larección.

Adjetivo Actualizador

Los actualizadores presentan al sustantivo núcleo del sintagma nominal, esto es, lo transforman de desconocido en conocido, lo ubican en el espacio y en el tiempo. Los determinantes cuantificadores, por el contrario, miden al sustantivo núcleo del sintagma nominal. Los determinantes interrogativos o interrogadores preguntan por el sustantivo núcleo del sintagma nominal.

Los actualizadores son cuatro; el predeterminante todo-a-s, que puede preceder a los demás determinantes y delimita la integridad del sustantivo núcleo del sintagma nominal; el artículo, que presenta al sustantivo en un espacio y un tiempo concreto (el, la, lo, los, las); el posesivo, que señala la pertenencia del sustantivo a un elemento de la situación o contexto (mi, tu, su, nuestro, vuestro, su y sus femeninos y plurales) y el demostrativo, que sitúa al sustantivo en un lugar más o menos próximo o lejano (este, ese, aquel y sus femeninos y plurales)

Adjetivo Cuantificador

Los cuantificadorentes a la serie de los números reales: un, dos, tres, cuatro...); ordinales

Adjetivo Interrogativo

Son los que se emplean en la oración interrogativa o exclamativa, siempre se antepone al sustantivo y se acentúan. Los adjetivos interrogativos son: Cuál(es), qué, cuánto(s), cuánta(s).

Adjetivo sustantivado o absoluto: es el que desempeña en la frase la función de sustantivo mediante metábasis de Adjetivación.

Adjetivo verbal: es el participio en función adjetiva cuando no ha perdido aún su naturaleza verbal.

Posición

Un adjetivo puede ir tanto delante como detrás del núcleo al cual se refiere. Existen 4 criterios para la posición de éste: criterio lógico, criterio psicológico, criterio rítmico y un criterio distribucional.

Criterio lógico

  • Si el adjetivo es especificativo se coloca después del núcleo. Ej. tiza blanca, mesa verde (pero se puede decir también blanca tiza, verde mesa).
  • Si el adjetivo es explicativo se coloca antes del núcleo. Ej. mal estado, buena jugada

Criterio rítmico

  • Si el adjetivo tiene una longitud superior al núcleo, se escribe después de éste. Ej. chico asustadizo o también la casa deshabitada

Criterio distribucional

  • Si el adjetivo tiene escaso contenido informativo se escribe antes que el núcleo. Ej. buen golpe
  • Si el adjetivo tiene mayor grado de información se pospone. Ej. Calor solar y no solar calor
  • Se llama epíteto al adjetivo que tiene mero carácter estético, ya que no adjetiva ninguna cualidad del sustantivo al que acompaña (normalmente precediéndole), puesto que dicha cualidad está implícita en él.


Adjetivo


El adjetivo o nombre adjetivo (del latín adjectīvus, "que se agrega") es la palabra que acompaña al sustantivo o nombre para determinarlo o calificarlo; expresa características o propiedades atribuidas a un sustantivo, ya sean concretas (el libro verde, el libro grande), ya sean abstractas (el libro difícil). Estos adjetivos acompañan al sustantivo libro y cumplen la función de especificar o resaltar alguna de sus características y se dice que lo determinan, pues, al añadir un adjetivo ya no se habla de cualquier libro, sino precisamente de un libro verde, o de uno grande.

El adjetivo es una clase de palabra que funciona ordinariamente como adyacente del nombre sustantivo, esto es, como complemento nominal adjunto que se sitúa delante o después del sustantivo al que se refiere, con el cual concierta en español en género y número.

Por significado, señala una cualidad atribuida a un sustantivo, bien abstracta (perceptible por la mente, como en "libro difícil"), bien concreta (perceptible por los sentidos, como en "libro verde").


Adverbio


El adverbio es la clase de palabra que actúa como núcleo del sintagma adverbial. Modifica al verbo, a un adjetivo o a otro adverbio.


Adverbio en español

En la morfología española suelen ser invariables o con una variabilidad muy pequeña (algunos admiten sufijos: cerquita, lejísimos, lejitos). Suele añadir información circunstancial al verbo, y algunos incluso a toda la oración, ya sea de tiempo, de modo, de lugar, de duda, de afirmación o de negación. En esos casos se considera que funciona como modificador a nivel de sintagma verbal ("lo hice fácilmente") o nivel causal ("sinceramente,...") por lo que algunos adverbios pueden funcionar como marcadores del discurso.

Los adverbios de lugar son palabras que sirven para indicar el sitio donde se encuentra algún ser u objeto. Y estos pueden ser: adelante, adonde, ahí, aquí, allí, allá, arriba, cerca, delante, detrás, donde, encima, lejos, etc.

El adverbio de modo puede formarse mediante la colocación del sufijo -mente al final de algunos adjetivos. Por ejemplo: rápido (adjetivo) >> rápidamente (adverbio). También pueden formarse compuestosparasintéticos adverbiales agregando el prefijo a- y el sufijo -as: A gatas, a escondidas, a ciegas... Algunos sintagmas preposicionales asimismo han sidxccvo lexicalizados como adverbios: a posta > aposta, a penas > apenas, etc.

Ambos, tanto el adverbio como el adjetivo pueden ser precedidos por cuantificadores como:

"muy" + adj //adv = "muy rápido" // "muy rápidamente" son adverbios superlativos


    • Adverbios de lugar: aquí, allí, ahí, allá, acá, arriba, abajo, cerca, lejos, delante, detrás, encima, debajo, enfrente, atrás, alrededor, etc. y así son algunos ejemplos
    • Adverbios de tiempo [absoluto]: pronto, tarde, temprano, todavía, aún, ya, ayer, hoy, mañana, siempre, nunca, jamás, próximamente, prontamente, anoche, enseguida, ahora, mientras.
    • Adverbio de orden [tiempo relativo]: antes, después, posteriormente, primeramente, primero, respectivamente
  • Adverbios de modo y cantidad:
    • Adverbios de modo: bien, mal, regular, despacio, deprisa, así, aprisa, adrede, peor, mejor, fielmente, estupendamente, fácilmente - todas las que se formen con las terminaciones "mente".
    • Adverbios de cantidad o grado: muy, poco, muy poco, cada vez mas, mucho, bastante, más, menos, algo, demasiado, casi, sólo, solamente, tan, tanto, todo, nada, aproximadamente.
  • Adverbios que cumplen la función de epistémicos:
    • Adverbios de afirmación: sí, también, cierto, ciertamente, efectivamente, claro, exacto, verdaderamente.
    • Adverbios de negación: no, jamás, nunca, tampoco, negativamente...
    • Adverbios de duda o dubitativos: quizá(s), acaso, probablemente, posiblemente, seguramente, tal vez.
  • Existe toda una clase de complementadores que sirve para introducir todo un sintagma que tiene la función de sintagma adverbial:
    • Adverbios de comparación: mejor que, peor que, tal, como.


Preposición


La preposición es la clase de palabra invariable que introduce el llamado sintagma preposicional. Las preposiciones generalmente tienen la función de introducir adjuntos, y en ocasiones también complementos obligatorios ligando el nombre osintagma nominal al que preceden inmediatamente con un verbo u otro nombre que las antecede. En algunas lenguas las preposiciones pueden no encabezar un sintagma preposicional, como en inglés donde incluso pueden aparecer al final de la frase.

Considerando las distintas lenguas del mundo, la preposición es un tipo de adposición que se caracteriza por aparecer típicamente al principio del constituyente sintáctico al que afecta; así por ejemplo la palabra equivalente que aparece detrás y no delante se llama postposición.

Tradicionalmente, la gramática del español la ha definido como la parte invariable de la oración que une palabras denotando la relación que tienen entre sí.


Lista de preposiciones

PreposiciónEjemploNotas
aVisitó a la tía Antonia por su cumpleaños.
antedijo ante todos que era cierto
bajoEscondió la carta bajo los libros.
cabe2 aceptado por el DRAE aunque indica que está en desuso
conEl café con leche ya estaba frío cuando llegaste.
contraLas olas chocan contra las rocas del espigón.
deCompró un kilo de limones.
desdeDesde octubre no había vuelto a ver a su padre.
duranteDurante su visita al museo, Juan se maravilló de la belleza de las pinturas exhibidas.
enEntró en la cárcel por tráfico de drogas.
entreDijo que el secreto debería quedar entre nosotros.
haciaEmbarcó en el vuelo hacia Cochabamba.
hastaLa fiesta duró hasta las ocho.
medianteResolvió el enigma mediante la ayuda de su mejor amigo.Intercambiable con la preposición con en la mayoría de los casos.
paraTengo un libro para Juan.
porTengo un libro firmado por el autor.
segúnCocinó la carne según las indicaciones de su abuela.
sinLlegamos a una calle sin salida.
so3Volvió a su país so pena de ser arrestado
sobreJuan puso la manzana sobre el escritorio.
trasLo enterró en el árbol que se encuentra tras el edificio.
vía4Voló de Texas hasta Australia, vía Londres.

Preposiciones en español

La lista tradicional de preposiciones del idioma español es: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras.

La lista oficial de la RAE para el español actual es: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, pro, según, sin, sobre, tras, vía.1

De estas series, las únicas preposiciones tónicas son contra y según; el resto son átonas.

Han caído en desuso la preposición cabe, cuyo significado ha sido sustituido por el de la locución conjuntiva junto a, y so, proveniente de la preposición latina sub, que se limita a frases fijas en locuciones conjuntivas como so color de, so capa de, so especie de, so pretexto de, etc.

A estas se pueden agregar también allende, con el significado de "al otro lado de", como en "allende el océano"; aquende, con el significado de "a este lado de", como en "aquende los Pirineos"; vía, con el significado de "a través de", como en "fui de París a Roma vía Milan" y pro, con el de "en favor de" como en "vino a Madrid e hizo campaña pro damnificados por el huracán Mitch".

También en algunos de sus usos se pueden considerar preposiciones las expresiones extra, excepto, salvo, incluso, más y menos. Se discute si pueden considerarse preposiciones pospuestas los adverbiosarriba y abajo en sintagmas como "boca arriba" o "boca abajo".

Todas las preposiciones son invariables desde el punto de vista morfológico.


Conjunción


Conjunción, palabra o conjunto de ellas que enlaza proposición, sintagmas o palabras, como su etimología de origen latino explica: cum, ‘con’, y jungo, ‘juntar’; por lo tanto, ‘que enlaza o une con’. Constituye una de las clases de nexos. No debe confundirse con los marcadores del discurso.

La conjunción en español

Forma de las Conjunciones de la Gramática en la lengua Española

La conjunción es una parte invariable de la lengua que se utiliza para enlazar oraciones y establecer relaciones de jerarquía entre ellas, además de explicar el tipo de relación semántica o de significado que existe entre ellas. Por ejemplo, en Luisa va a trabajar y Raúl se queda en casa, se enlazan dos oraciones para construir una mayor, el tipo de relación que hay entre ambas es de igualdad, de forma que se pueden intercambiar, y se suman los significados de ambas.

La conjunción sólo tiene significado gramatical y no posee significado léxico; su significado lo adquiere en las relaciones oracionales que puede presentar. Valor aditivo: Luisa compra y vende objetos. Valor de oposición: Carmen trabaja y no todos los días.

Hay otros muchos nexos, en su origen preposiciones, que encabezan oraciones y que adquieren valor de conjunción, aunque no tengan forma conjuntiva. A estas construcciones se les llama giros conjuntivos. Por ejemplo:

  • Al + inf. = Cuando + verbo conjugado: Al cantar el gallo, San Pedro lloró = Cuando cantó el gallo... +
  • Por + inf. = Porque + verbo conjugado: Por venir tarde, no entró = Porque vino tarde... +
  • Con + inf. = Aunque + verbo conjugado: Con ser tan listo, no aprobó = Aunque era tan listo... +
  • De + inf. = Si + verbo conjugado: De llover hoy, nos refugiaremos en el kiosco = Si llueve hoy, nos refugiaremos... +
  • Para + inf. = Para que + verbo conjugado: Hemos venido para cantar = Hemos venido para que cantemos +

Igualmente, existen algunos adverbios y pronombres que pueden funcionar como conjunciones. Si son adverbios, se denominan adverbios conjuntivos, como por ejemplo cuando, mientras, donde, como, así etc. Entre los pronombres, están los llamados pronombres relativos (que, quien-es, el-la-los-las cual-es, cuyo etc.) y pronombres que pueden funcionar en correlaciones distributivas, como uno... otro, etc.

Por otra parte, existen determinadas construcciones que agrupan preposiciones, sustantivos, conjunciones y otros elementos a fin de formar las llamadas locuciones conjuntivas, equivalentes a nexos o conjunciones; forman un vasto repertorio que expresa los más curiosos matices: de manera que, así que, a fin de + inf, por más que, pese a que, antes de que, después de que, etc.

Existe además un grupo de conjunciones correlativas que aparecen en dos partes, de forma correlativa, una parte en la primera proposición unida y otra parte por lo general encabezando la segunda: "Hasta tal punto le tenía antipatía, que vino para matarlo".

En español, las conjunciones se clasifican en propias e impropias.

Conjunciones propias son las que unen oraciones o elementos del mismo nivel sintáctico, grupo nominal o adjetivo, como son las conjunciones coordinantes o coordinativas: y, ni, pero, sino...: Luis caminaba triste y pensativo.

Conjunciones impropias son las que enlazan oraciones dependientes, como son las locuciones o partículas subordinantes: cómo, cuándo, que, porque, para que... Las conjunciones subordinantes degradan la oración en que se insertan y la transponen funcionalmente a una unidad de rango inferior que cumple alguna de las funciones propias del sustantivo, del adjetivo o del adverbio: Dijo que vendría. Lo hizo porquequiso.

Las conjunciones, según los distintos tipos de relaciones o enlaces oracionales que presentan, pueden adquirir valores significativos diversos, y se clasifican en dos tipos: coordinantes o subordinantes.

Conjunciones coordinantes

Entre las conjunciones coordinantes se agrupan: las conjunciones consecutivas, coordinadas, copulativas, adversativas, disyuntivas, explicativas y distributivas.

Conjunciones consecutivas

Una frase es el resultado de la otra. Son: con que, luego,

Conjunciones coordinadas o coordinantes

Las conjunciones coordinadas unen palabras u oraciones del mismo nivel sintáctico y son: y/e, o/u, sino y pero.

Conjunciones copulativas

Las conjunciones copulativas sirven para reunir en una sola unidad funcional dos o más elementos homogéneos e indican su adición. Son: y, e, ni, que. "Y" es la conjunción más usada en la lengua coloquial:Sergio ‘y ’ Daniel pasean; se repite frecuentemente en el lenguaje infantil, como expresión sucesiva de enunciados: El perro es mi amigo ‘y’ lo quiero mucho ‘y’ juega conmigo. Este uso pleonástico se mantiene en la lengua popular de las narraciones, y como recurso expresivo intensificador. Se emplea e cuando la palabra siguiente empieza por i o hi, para evitar la cacofonía: Se reunieron ‘e’ hicieron los trabajos. Vinieron los padres ‘e’ hijos. La conjunción ni equivale a y no y señala la adición de dos términos, pero implica que sean negativos: No hizo los trabajos ‘ni’ estudió. A fin de marcar la expresividad, se antepone a veces a todos los términos unidos: ‘Ni’ tengo trabajo ‘ni’ dinero. La conjunción copulativa que es de uso arcaizante, aunque también figura en locuciones con valor intensificador: Y tú llora ‘que’ llora. Lo mismo da que da lo mismo.

Conjunciones adversativas

Las conjunciones adversativas son las que contraponen dos oraciones o términos sintácticos. La contrariedad puede ser parcial o total; la parcial expresa una corrección o restricción en el juicio de la primera oración, de modo que la coordinación es restrictiva: mas, pero, aunque. Existe una serie de conjunciones que proceden de formas lingüísticas más extensas y que se han gramaticalizado total o parcialmente que se usan como nexos adversativos: sin embargo, empero, con todo, a pesar de, no obstante, más bien, excepto, salvo, menos...

Si hay incompatibilidad entre las dos oraciones coordinadas de manera que la afirmativa excluya totalmente a la negativa, la coordinación es exclusiva: sino, sino que, antes bien, al contrario: No lo hizo Juan ‘sino’ Pedro.

Las conjunciones adversativas más utilizadas son sin embargo, pero y sino: Iría contigo ‘pero’ no puedo; mas está reducida a la lengua escrita y principalmente a la lengua literaria y expresa una corrección más suave que pero: Hizo un juramento, ‘mas’ en vano; empero pertenece al estilo literario afectado; pero y mas, pueden encabezar una cláusula con sentido enfático. ¡’Pero’, Juan, si tú no estabas!

Conjunciones disyuntivas

Las conjunciones disyuntivas indican alternancia exclusiva o excluyente: o, u, se coloca entre los términos que indican la alternancia o antepuesta a cada uno de ellos: Llamó Pablo o Carlos. Se emplea u cuando precede a una palabra iniciada por o u ho: Lo hará uno ‘u’ otro, también para evitar la cacofonía. Otras veces, o indica que los términos unidos son equivalentes y sirven para designar una misma realidad: Todo ocurrió ‘o’ sucedió en un momento determinado.

Conjunciones explicativas

Son aquellas que unen proposiciones que expresan lo mismo, pero de distinta forma, a fin de explicarse mutuamente. Son por lo general giros aislados entre comas como: o sea, esto es, es decir, mejor dicho, es más: Se fue al otro mundo, es decir, se murió.

Conjunciones distributivas

Las conjunciones distributivas indican distribución o alternancia; repiten los términos: o ... o, tanto ... como ...; ejemplo: son tantos como nosotros.

Conjunciones subordinantes o subordinativas

Las conjunciones subordinantes se dividen en tres grandes grupos:

  • las que introducen subordinadas sustantivas;
  • las que introducen subordinadas adjetivas, también llamadas de relativo (que en vez de conjunciones son en realidad pronombres relativos);
  • las que introducen subordinadas adverbiales, tanto si introducen proposiciones circunstanciales como si introducen proposiciones lógicas.

Proposiciones subordinadas sustantivas

Las conjunciones subordinantes o subordinativas que introducen subordinadas sustantivas introducen oraciones que desempeñan las funciones propias de un sintagma nominal (sujeto, atributo,complemento directo, complemento indirecto, suplemento, complemento del nombre). Las conjunciones sustantivas se clasifican según la función que la oración sustantiva desempeñe dentro de la oración principal. Se utiliza que, conjunción completiva, para la función de sujeto y de complemento directo: Me molestó ‘que’ no me lo dijeras; Dijo ‘que’ lo haría. A veces, se emplea que con alguna preposición, por ejemplo en función de suplemento: Él se convenció ‘de que’ era importante. También se emplea si para las interrogativas indirectas: "Me pregunto si vendrá". También pueden utilizarse pronombres y adverbios interrogativos: "Me preguntó cómo vendrían". "Me preguntó cuántos vendrían".

Proposiciones subordinadas adjetivas

Las proposiciones subordinadas adjetivas van introducidas por pronombres relativos (que, quien, el cual, cuyo y sus variantes), que desempeñan al mismo tiempo una función sintáctica dentro de la proposición subordinada que introducen. Estos pronombres relativos pueden ir precedidos de preposición o no. "El libro que me prestaste era muy bueno". "El libro de que me hablabas era bueno".

Proposiciones subordinadas adverbiales

Dentro de las adverbiales existen generalmente dos grupos de conjunciones que introducen proposiciones subordinadas: las que introducen proposiciones circunstanciales de tiempo, modo, lugar y comparación, y las que indican operaciones o relaciones lógicas entre la proposición subordinada y la proposición principal como son ,la causa, la consecuencia, la consecuencia inesperada o no deseada llamada concesión, la finalidad y la condición.

Proposiciones subordinadas adverbiales circunstanciales

Las que introducen proposiciones subordinadas adverbiales circunstanciales pueden ser meras conjunciones, adverbios conjuntivos, giros conjuntivos o locuciones conjuntivas y pueden indicar

  • Tiempo (cuando, al + inf., mientras, después de que, antes de que, no bien, así que, de que, en cuanto, apenas, luego, luego que, cuando, antes que, después que, mientras que, en tanto, siempre que, ahora que, desde que, hasta que, una vez que...).
  • Lugar (donde, adonde, por donde, en donde, desde donde...).
  • Modo (como, según, conforme, como si, de la forma, manera, suerte, modo que).
  • Comparación (tan... como; más... que; menos... que). En este último caso se utilizan nexos discontinuos o correlativos.

Proposiciones subordinadas adverbiales lógicas

Las que introducen proposiciones subordinadas adverbiales lógicas pueden indicar:

  • Causa (porque, ya que, por + inf., etc.).
  • Consecuencia, esto es, implicación o seguimiento lógico (así que, por tanto, pues, conque, así pues, de forma, manera, modo o suerte que).
  • Concesión, esto es, consecuencia inesperada o no deseada, esto es, complicación (aunque, por más que, a pesar de que, mismo que, con todo, antes bien, bien que, con + inf., pese a que, etc.).
  • Finalidad, aplicación (para que, a fin de que, con el cometido, intención o propósito de que, a fin de + inf., etc.).
  • Condición (si, caso que, en el caso de que, de + inf., como, con tal que, puesto caso que, supuesto que, a menos que, siempre y cuando etc.).


Interjección


Las interjecciones son una clase de palabras que expresan alguna impresión súbita, exclamativa o un sentimiento profundo, como asombro, sorpresa, dolor, molestia, amor, etc.. Sirven también para apelar al interlocutor, o como fórmula de saludo, despedida, conformidad, etc.; por ejemplo:

  • ¡Alto! Se usa como llamada enérgica imperativa.
  • ¡Ay! Se emplea para expresar un sentimiento vivo.
  • ¡Eh! Se usa para preguntar, llamar, despreciar, reprender o advertir.
  • ¡Hola! Se usa como salutación familiar.

Por lo tanto, son equivalentes de oración que expresan o describen elementalmente una acción sin ser léxica y gramaticalmente organizadas, luego no constituyen una parte de la oración (aunque algunosgramáticos las incluyen en el inventario de clases de palabras), sino que son signos lingüísticos pregramaticales que desempeñan las tres funciones del lenguaje según Karl Bühler: expresiva, conativa y representativa.

Equivalen también a oraciones sin desarrollo las expresiones interjectivas del tipo ¡Cielo santo!; ¡Dios mío!; ¡Recórcholis!; ¡Rayos y truenos!; ¡Demonios!; ¡Cielos!; etc.


Definición de interjección

Las interjecciones suelen ser palabras o frases cortas y se emplean principalmente en el lenguaje oral, y en el escrito que reproduce el lenguaje oral, muchas veces como expresión expletiva de desahogo o explosiones de emotividad, a menudo de modo casi reflejo. Pueden formar sintagmas enteros interjectivos por su núcleo (¡Caramba!; ¡Ay de mí!) o bien ser otro tipo de sintagmas más o menos gramaticalizados como interjecciones (¡Por Dios!) Estructuralmente, se clasifican en su mayor parte como un tipo de oración unimembre averbal de carácter interjectivo. Esto porque sólo posee un término (a saber, la palabra o frase corta que existe) y carece de un verbo conjugado.


Clasificación de interjecciones en español

Las interjecciones se clasifican en:

Interjecciones propias

Las Interjecciones propias, o propiamente dichas, se componen de una única palabra comprendida entre signos de admiración o de interrogación:

  • ¡Ah! Sirve para expresar asombro, comprensión de lo oído, sorpresa, placer.
  • ¡Ay! Sirve para expresar dolor. Es una interjección que puede ser seguida de una expresión confirmatoria, por lo que cabe integrarla en una oración; pero como las interjecciones forman una unidad en su entonación oral, se separa con una coma: ¡Ay, cómo me duele!
  • ¡Bah! Sirve para expresar desprecio, desinterés.
  • ¡Guay! Sirve para expresar advertencia/amenaza o fascinación/admiración, según el geolecto: ¡Guay, que se nos vienen encima! o ¡Guay, nos vamos de excursión!
  • ¡Eh! Sirve para expresar rechazo, desaprobación de lo excesivo, sorpresa.
  • ¿Eh? Siendo una forma interrogativa, expresa duda de haber comprendido lo oído, o una solicitud de que se repita algo que no fue atentamente escuchado; y también se emplea en el contexto de un discurso, como una suerte de consulta acerca de si se ha comprendido lo expresado, o si se está de acuerdo con ello. Es una de las pocas interjecciones que eventualmente pueden intercalarse en una oración, con ese sentido:
    - Camina con cuidado para no caerte.
    - ¿Eh?
  • ¡Ey! Sirve para expresar llamado de atención, saludo.
  • ¡Hola! Sirve para expresar bienvenida, saludo, satisfacción por el encuentro con la persona a quien es dirigido.
  • ¡Huy! Sirve para expresar asombro, sorpresa por algo insólito.
  • ¡Oh! Sirve para expresar asombro, admiración.
  • ¡Ojalá! u Ójala) Sirve para expresar un deseo de que algo se realice. Sería una palabra de origen árabe, proveniente de los tiempos históricos en que el sur de la península ibérica estaba ocupada por los moros, siendo contracción de Inch alá, equivalente a Dios lo quiera. Es una palabra que frecuentemente no es empleada como interjección, incorporándose a una oración: Ojalá que no llueva.
  • ¡Puaj! Sirve para expresar asco, fuerte desagrado.
  • ¡Hala! Sirve para expresar prisa. Por ejemplo: "¡Hala!, no se detengan, que se nos hace tarde."


Interjecciones impropias

Interjecciones impropias que no son interjecciones idiomáticamente originarias, sino sustantivos, verbos o adverbios, que ocasionalmente son empleados como interjecciones, por su significación usual: ¡Socorro!;¡Caracoles!; ¡Diablos!; ¡Rayos y centellas!


Interjecciones de expresión

Interjecciones de expresión — que son locuciones usuales, las que son empleadas igualmente como interjecciones: ¡Mi madre!; ¡Dios santo!; ¡Ay de mí! Las interjecciones presentan algunas peculiaridades en su empleo idiomático:

Generalmente se emplean en forma aislada, como una expresión de entonación independiente; pero cuando se incorporan en una oración lo común es que aparezcan al principio: ¡Ay!; ¡Qué dolor!

Cuando se insertan en una oración quedan estrictamente fuera de su secuencia, como si fueran un paréntesis: Lloró la niña, ¡ay!, ¡cómo sufría!

Algunas asumen la forma de expresiones no idiomáticas u onomatopéyicas (que imitan sonidos): ¡Puaj!; ¡Chit!; ¡Plash!; ¡Paf!; ¡Pif!

Algunas se unen frecuentemente a los nombres propios, en la forma de los vocativos o expresiones que se emplean para llamar o atraer la atención: ¡Eh, Ernesto!

También se unen a diversas clases de partículas, en diversas expresiones exclamativas: ¡Ay del que se anime a contrariarlo! ¡Guay con los que se le acerquen!

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